Author: espanol

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Es recomendable hacer uso del aire acondicionado todo el año para prevenir futuras averías.

Todos estamos familiarizados con el aire acondicionado, aunque para aquellos que todavía no lo estén diremos que su función es introducir aire frio al habitáculo del vehículo por medio de sus distintos componentes: un evaporador o enfriador, un condensador y un compresor o motor del a/a.

Hacer un uso adecuado de este elemento y en general del sistema, es el mejor modo de alargar su vida útil. Por ello, queremos compartir unas pautas de uso que ayuden a que se mantenga en buen estado durante muchos kilómetros.

 

¿Cómo llevar a cabo el mantenimiento del aire acondicionado?

  1. Presta atención a los grados:
    La temperatura ideal a la que debe trabajar el aire acondicionado ya sea en nuestro medio de transporte o en nuestra vivienda, debe oscilar entre los 20 y 26 grados. Este sistema, por tanto, es el encargado de mantener esta temperatura óptima dentro de nuestro automóvil aliviando la sensación de fatiga y aumentando el confort de los pasajeros.
  2. No lo hagas trabajar en exceso:
    Para mejorar la sensación de sofoco, evitar resfriados, y no forzar innecesariamente el aire acondicionado, es recomendable ayudar a que el cambio de temperatura exterior e interior no sea brusco. Es por esto que en situaciones como tener el vehículo bajo el sol durante demasiado tiempo, se recomienda en primer lugar accionar el elevalunas y circular con las ventanillas bajadas hasta que se evacúe el aire caliente almacenado en el interior.  También es recomendable permitir que entre algo de aire exterior de vez en cuando si realizamos largos viajes para que el aumento de presión que produce el aire acondicionado no nos cause molestias como mareos o jaquecas.
  3. No lo mantengas inactivo demasiado tiempo: 
    Tan malo puede ser el exceso como el defecto. Sea cual sea la época del año en la que nos encontremos, se recomienda conectar el aire acondicionado al menos una vez al mes con el coche en marcha. Así evitaremos que se resequen sus componentes o se deterioren las tuberías y juntas del circuito del a/a. Si se trata de días especialmente fríos, el aire acondicionado también puede resultar muy útil para desempañar las lunas del vehículo, al igualar la temperatura con el exterior eliminando los restos de vaho producidos por la condensación.

 

¿Por qué motivos varía el rendimiento del aire acondicionado? ¿Qué averías pueden aparecer en este sistema?

Para mantener a punto nuestro aire acondicionado será necesario verificar periódicamente el estado de sus principales componentes, así como del resto de elementos que participan de forma directa o indirecta en el circuito de refrigeración.

 

Cuando nuestro aire acondicionado proporciona menos refrigeración de la habitual, suele ser a causa de alguno de un fallo en alguno de los elementos que aparecen en la imagen y que podemos dividir principalmente en 5 causas:

  • Que la cantidad de gas o fluido que se encuentra en el circuito no es la adecuada, necesitando así una recarga.
  • Que el aceite del compresor se haya consumido en exceso, por lo que habría que reponerlo; o sencillamente que al estar demasiado tiempo inactivo está en mal estado y debe ser reemplazado.
  • Que el filtro antipolen está sucio u obstruido, por lo que sería necesario sustituirlo.
  • Que las fijaciones de los conductos tienen ninguna fisura o fuga que debe ser reparada.
  • Que exista un fallo eléctrico que esté afectando a los fusibles o al relé térmico del ventilador.

También es recomendable para optimizar el funcionamiento de nuestro aire acondicionado, mantener siempre el exterior del radiador y condensador totalmente limpios.

 

¿Qué ocurre con las recargas de gas del aire acondicionado?

El sistema del aire acondicionado del vehículo viene cargado de fábrica con un gas refrigerante que funciona en circuito cerrado, por lo que en teoría este gas no se consume ni debe salirse del sistema. Si esto sucede, y no es poco frecuente, es a causa de una fuga, por lo que, pese a ser recomendable recargar el fluido perdido resulta aún más urgente localizar donde se encuentra esa rotura, para evitar que vuelva a sucedernos.

Hoy en día, la mayoría de los talleres disponen de detectores de fugas con alta sensibilidad que nos ayudarán a localizarla y poder repararla, tanto si es pequeña y sólo disminuye el rendimiento del aire acondicionado, como si es tan grave que lo inhabilita por completo.

 

 

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Un error puntual al repostar con menor octanaje al requerido no tiene porqué dañar el motor, pero es perjudicial a largo plazo.

Son muchos los usuarios que se plantean si el asunto del octanaje de la gasolina no es más que una estrategia de marketing para vender un combustible algo más caro o si realmente puede provocar serios problemas al motor. Hay otras personas, que, sencillamente, se ven en esta situación a causa de usar vehículos prestados, de alquiler o de empresa que funcionan con un combustible distinto al que usan habitualmente.

Hoy vamos a afrontar los riesgos de usar un octanaje inferior al indicado por el fabricante de nuestro automóvil.

Tal como os mostramos en nuestro artículo sobre los distintos tipos de gasolina, el número de octanos nos indica la capacidad antidetonación del combustible al ser comprimido en los cilindros del motor, por tanto, si ponemos gasolina de 95 a un vehículo en el que se especifica que debe funcionar con gasolina de 98 nos exponemos a que con menor presión o temperatura de la esperada, el carburante explosione de manera espontánea.

A menos que tu motor sea de alto rendimiento, por tanto, no será necesario el uso de gasolina de 98, pero si el manual lo indica, es porque ayuda a mantener las prestaciones originales. En caso de que la compresión o temperatura ascendiesen, como sucede cuando pisamos el pedal a fondo, quedaríamos expuestos a posibles combustiones no controladas, lo que podría picar las bielas y causarnos averías serias en el motor.

Algunos usuarios aseguran que han repostado con gasolina de 95 vehículos a los que a priori se le exigía el consumo de 98 octanos y aseguran que la conducción se vuelve más suave en marchas cortas, que sube mejor de revoluciones y que, a régimen medio, es menos ruidoso y en frío obtienen menos problemas de arranque. Mientras que otros, detectan tirones al ir en primera, consumos disparados y problemas en quinta.

Lo cierto es que, hoy en día los motores tienen sensores de picado que permiten modificar los tiempos de encendido para que la autodetonación no dañe estos componentes, ya que el mismo sensor indicará a la centralita electrónica que deben modificarse los niveles de inyección e ignición para evitar riesgos.

En caso de que nuestro vehículo no contase con un sensor de esta clase, si queremos repostar con gasolina de 95 debemos acudir a un taller de confianza donde puedan modificarnos el avance de encendido para proteger las bielas, pero debemos tener en cuenta que es posible notar una pérdida del rendimiento o potencia al no aprovechar por completo la carrera del pistón.

Por nuestra parte, siempre aconsejamos seguir las recomendaciones del manual adaptado por el fabricante para alargar la vida útil del motor. Si este repostaje erróneo se trata de algo puntual, no tiene porqué llegar a dañar nada, pues no habrá un número de detonaciones tan numeroso como para que pueda perjudicar gravemente las bielas.

Esperamos que esta entrada os haya ayudado a disipar las dudas relacionadas con un repostaje de gasolina con un índice de octanos inferior al propio de vuestro automóvil. Si queréis saber más sobre combustibles, continuad visitando esta sección.

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La sustitución del motor en un vehículo es una tarea compleja y que requiere conocimientos avanzados de mecánica, además de paciencia y una cierta metodología. Una buena instalación es clave a la hora de asegurar que el vehículo seguirá funcionando igual o incluso mejor que antes de producirse la avería, y sin duda esto es lo que el propietario de un vehículo busca cuando opta por comprar un motor reconstruido para poder volver a ponerlo en marcha.

Debido a la importancia que la instalación tiene sobre el buen funcionamiento del motor, creemos conveniente compartir con vosotros una serie de recomendaciones generales que es importante tener en cuenta para garantizar un trabajo bien hecho que después no pueda repercutir en la garantía del producto. Por tanto, habrá que prestar especial atención en:

1.- Verificación y eliminación de averías viejas

Para evitar que las averías vuelvan a aparecer, es importante verificar previamente qué las está causando y hallar una solución para que no vuelvan a repetirse. Si son otros elementos en mal estado los que han producido la avería en el motor, la situación podría repetirse de nuevo y dejar inservible el motor de intercambio.

En aquellos casos en los que la avería se haya producido en los pistones, se tendrá que comprobar también la puesta a punto del sistema de encendido, el carburador, el sistema de inyección y del colector de admisión, así como controlar la presión del aceite y el caudal de la bomba de aceite. Además, en aquellos casos en los que el vehículo disponga de refrigerador para el aceite -también llamado intercambiador de calor- será sumamente importante desmontar y limpiar con cuidado la pieza.

2.- Limpieza del compartimento del motor

Es aconsejable limpiar bien todo el compartimento del motor, una vez se hayan extraído el motor viejo y la caja de cambios, aunque siempre prestando atención en no mojar las partes y elementos electrónicos. De esta forma, se facilitará el montaje del motor reconstruido y éste será mucho más eficaz.

3.- Montaje de accesorios:

Antes de realizar el montaje de accesorios, recuerda retirar los tapones protectores. Estos tapones de plástico se insertan en la mayoría de orificios del motor para evitar que durante el transporte y las tareas previas al montaje, puedan introducirse en el motor partículas extrañas que puedan influir negativamente en su funcionamiento.

4.- Tornillos y tuercas:

Hay que tener en cuenta que muchas tuercas y tornillos son de un solo uso, por lo que será aconsejable reemplazarlos por unos que ajusten perfectamente con los pares de apriete especificados por el fabricante. Además, siempre es recomendable lubricar los tornillos de la culata, tanto en la parte superior como en la rosca.

Se aconseja seguir siempre las instrucciones marcadas por el fabricante del vehículo, así como las directrices que marcan el orden de apriete de los tornillos.

5.- Volante motor:

Si con el motor reconstruido han sido también suministrados tornillos nuevos para el volante motor, no se deben reutilizar los viejos. Los tornillos deberán fijarse, tal y como hemos comentado en el punto anterior, con el apriete correcto y controlando que tanto la corona como la superficie de apoyo del embrague no presenten daños y/o desgaste. Tampoco deberá sustituirse el volante de inercia en caso de que éste haya sido servido junto con el motor, pues podrían aparecer problemas de equilibrado.

 

6.- Kit de distribución:

Para evitar fallos de montaje o un desgaste prematuro, es imprescindible que el kit de distribución que se instale con el motor reconstruido sea nuevo. Entendemos por kit de distribución el conjunto de: correa de distribución, tensor, rodamientos, bomba de aguatermostato y la correa de accesorios.

7.- Montaje de las poleas:

Las poleas han de ser montadas de forma adecuada, asegurándose siempre de que el centrador esté correctamente situado. El tornillo de la polea debe ser insertado con su correspondiente apriete y se es necesario, se tendrá que utilizar también un sellante para garantizar la fijación. Además, hay que revisar antes del montaje la superficie de la polea que se apoya en el cigüeñal, de forma que se pueda garantizar un montaje correcto.

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Antes de desmontar ninguna pieza, es aconsejable realizar una serie de comprobaciones que nos ayudarán a determinar de dónde proviene exactamente el fallo que está provocando ese consumo excesivo de aceite en el motor. Para ello nos fijaremos en lo siguiente:

  • ¿Se pueden apreciar manchas de aceite en el exterior del vehículo y principalmente en el suelo?
  • ¿El respiradero de los gases de aceite está obstruido?
  • El turbo, los elementos anexos al motor o el depresor de vacío presente en algunos coches diesel… ¿Están en buen estado?
  • ¿El coche tira humo por el escape? ¿De color blanco o azulado?
  • ¿Cuándo expulsa el humo? Si es al acelerar la fuga estará en alguno de los cilindros, mientras que si se produce al retener se debe a holguras en las válvulas.
  • ¿El motor expulsa aire por el orificio de la varilla de aceite o por el respiradero de los gases de aceite? Si es así, tendremos que comprobar también que:
    • El respiradero los tubos no estén obstruidos. Si así fuera, será necesario limpiarlos o sustituirlos para comprobar si el problema persiste o desaparece.
    • Los cilindros estén en buen estado. Para ello habrá que comprobar la compresión de cada uno de ellos y además, revisar que los segmentos de engrase no estén desgastados.

Una vez realizadas estas comprobaciones, podremos identificar por qué se está produciendo ese consumo de aceite excesivo en el motor y por tanto, estudiar las posibles soluciones para repararlo.

 

¿Cómo reparar un consumo de aceite excesivo en el motor?

Antes de desmontar por completo el motor, tendremos que haber identificado anteriormente si la pérdida de aceite se produce en los cilindros o en las válvulas. En caso de no conocer este dato con exactitud y de haber descartado ya cualquier otro elemento externo al motor, se recomienda comenzar por la culata.

Lo principal, será comprobar que no existan holguras en el vástago o su diámetro y verificar en qué estado se encuentran los retenes de las válvulas. Antes de desmontar las válvulas se recomienda marcarlas y no cambiar la posición de los muelles. También es importante inspeccionar la culata para descartar que exista alguna grieta y descartar que la junta de culata se encuentre en mal estado.

A la hora de comprobar los cilindros, nos fijaremos en que no tengan escalones, rayas o deformidades. También deberemos de fijarnos en el estado en el que se encuentran los pistones y en que los segmentos no estén pegados a éstos, de manera que giren sin ningún tipo de dificultad. Para conocer el desgaste máximo que acepta cada tipo de motor, tendremos que consultar directamente con el fabricante.

Si al reparar el motor se opta por reutilizar los pistones, es aconsejable limpiar a conciencia la ranura donde se apoyan los segmentos. Además, las puntas de los segmentos tendrán que montarse a 120 grados y si existen más de 3 segmentos habrá que evitar que dos ranuras queden alineadas.

 

Al tratarse de un tema complejo, aquí hemos resumido un poco el procedimiento pero si no se tienen amplios conocimientos de mecánica, no es nada recomendable realizar este tipo de tareas uno mismo. Desde RO-DES, os recomendamos que ante cualquier tipo de consumo excesivo de aceite en el motor, ya sea por pérdida o por cualquier otro motivo, acudir a un especialista para que pueda revisar personalmente el vehículo e identificar de donde proviene exactamente el fallo.